sábado, 29 de diciembre de 2012

A continuación llegó la... ¿oscuridad? [1 parte]

Portada del libro que me prestaron
Fue hace 10 años aproximadamente, cuando un buen amigo mío (el cual se merece una generosa entrada en este blog), fue poco a poco introduciéndome en los Reino Olvidados.

Durante mis años de estudio en el instituto, mi amigo me ofreció altruistamente un libro, para evitar utilizar más horas de lo debido estudiando, claro. La morada (primer libro de la trilogía del Elfo Oscuro). Apenas me duró dos días, lo devoré con el ansia de conocer más y más sobre la matriarcal cultura de los drows, sobre los dilemas morales del protagonista, las apasionantes intrigas palaciegas a la luz de las sombras...

Seguí los pasos de Drizzt (protagonista de la novela), su nacimiento en un baño de sangre familiar, sus comienzos con la matrona Malicia, sus megalómanas hermanas Briza y Vierna, su hermano Dinin y su mentor... Zaknafein. Recuerdos vividos son la elección de las cimitarras, las enseñanzas en la academia (los hechiceros Masoj y el Sin Rostro), la incursión a la superficie para asesinar elfos, la culpa y el deseo de redimirse, la guerra entre casas, y la huida de Drizzt, en la búsqueda de un lugar en el que encajar, en el que la maldad, el odio y la ambición propuesta por la diosa drow Lloth, no sean constantes como una bocanada de aire.

Gozo, es la palabra que define esa plácida lectura y posteriormente sorpresa al saber que la cosa no terminaba ahí. A ese libre le siguieron dos más, y tres más... hasta finalizar toda su historia con la friolera de 20 libros.

Recuerdos felices en los que conocí a mi primer héroe. Desde luego perdura en mi memoria este encuentro tan profundo en la fantasía concretada en los Reinos Olvidados (y para mi no existe otro tipo de Alta Fantasía como esta). Esto abrió puertas, puertas que a pesar de mi edad siguen entreabiertas con el anhelo de reencontrarme con ese mundo.
Portada del libro que actualmente poseo





martes, 25 de diciembre de 2012

Y al principio... fue este intento

No sé bien por donde empezar, ni siquiera sé muy bien que pretendo con este blog. ¿Será quizás una válvula de escape, o una catarsis del mundo estresante al que me veo (voluntariamente y apasionadamente) sometido? Posiblemente lo utilice como una forma de evadirme de lo real y sumergirme en un lugar maravilloso y que tanto ansío volver; pero que la edad y los avatares diarios me alejan más y más de ese lugar soñado.

Con esta aséptica introducción pretendo iniciarme en el mundo bloguero. Proponiéndome, por un lado, bucear en los recónditos lugares del desván de mi memoria para rescatar aquello que me ha hecho la persona que hoy soy y tal vez así reanimar a ese jovenzuelo que una vez fui y (reconozco) sigo siendo, pero algo anquilosado y demasiado institucionalizado. Y por otro lado, cultivar el arte de la escritura, porque siempre lo he deseado, pero nunca me he atrevido.

Heavy metal, literatura fantástica, ciencia ficción, cine, rol, videojuegos, educación, pastoral cristiana... diverso y múltiple (posiblemente sin orden, ni constancia) serán las entradas al blog, pero bueno, como última propuesta que me hago a mi mismo, este blog será para reafirmar mi personalidad y descargar tensiones y pesares. Será un lugar donde las preocupaciones quedarán fuera. 

Visitaré de nuevo Faerun... bienvenido pues.