jueves, 16 de mayo de 2013

El Desembarco a Faerun


Tras haber jugado varias partidas a Vampiro: la Mascarada y tras haber leído algunos de los mejores ejemplares de los Reinos Olvidados, llegó el turno de jugar a Dungeons & Dragons. Concretamos jugar dentro del que sería posiblemente el escenario de campaña más desarrollado y maduro de cuantos he conocido, sin tener en cuenta Vampiro: la Mascarada.

Basta con elegir una raza: elfo, enano, semielfo, humano; y profesión: guerreros, pícaros, magos, clérigos, bárbaros... para hacer una épica historia con él. Y posiblemente, carezca al comienzo de un poderoso trasfondo para iniciar la historia y otorgarle un pasado al personaje que le de vida, pero no importa, porque cada aventura, cada batalla y cada viscisitud superada, curte a tú personaje aumentando la notoriedad de tú avatar en un mundo donde todo es posible.

De todas las partidas jugada, me quedo con una. Un glorioso periplo que los bardos cantarán durante siglos. Cada semana que nos fuera posible quedábamos una vez, durante 3 o 4 horas para trasladarnos a Faerum. Y bajo la batuta de nuestro querido Master "Elminster", un arrogante mago, Keilen Angarath; un curtido guerrero, Elyhazer; un simpático gnomo y un simplón y oportunista explorador (cuyos nombres tendrán que ayudarme a recordar); emprendimos una historia digna de ser recordada en todos los Reinos.

Desde nuestros humildes inicios, hasta convertirnos en los Caballeros del Portal de la Gloria, pasaron cerca de dos años de juego. Quisiera recordar que empezamos nuestras peripecias como mercenarios contratados para liberar una minas infestadas de gobblins y de alguna manera acabamos al mando de Lord Alagondar. Buscábamos un artefacto conocido como el portal de la Gloria, y acabamos derrotando a una horda de demonios, o diablos, no lo recuerdo; traídos del plano abisal dispuestos a conquistar Cormyr.

Lo que recuerdo a la perfección, fue como un fin de semana que pasamos en la casa-campo de nuestro particular gnomo, jugamos horas y horas y en el culmen de la historia representamos de viva voz y espíritu la arenga a los soldados que liderábamos y la batalla final. Temo que no exista un fin de semana tan exquisitamente ameno, creativo y épico en mi vida; porque sin duda allí, nuestros personajes lo dieron todo por derrotar a los enemigos, por aunar los esfuerzo en pos de una noble causa, por sacrificar la vida de nuestros protagonistas y finalmente llorar a los caídos en batalla...

Tras terminar esta epopeya de características legendarias, ocupamos un lugar de honor dentro de la corte de Cormyr, al servicio del Rey Azoun IV, bajo la tutela de Lord Alagondar, comandante en jefe de los ejércitos cormytas.

Como muestra de gratitud, Elyhazer fue nombrado Sir Elyhazer, capitán de la milicia en Cormyr y caballero del distinguido cuerpo de los Dragones Púrpuras. Keilen Angartah, ilustre mago de la Cormyr; nuestros querido y nunca bien ponderado explorador, ascendió a Sumo Explorador de Cormyr y el gnomo... jefe del gremio de alquimistas. Recompensas nada desdeñables... tener 500 milicianos a mi cargo era un honor.

Aquí la partida tomo un in-pass hasta el día de hoy...

Tras este inmerecido pero catártico resumen, la historia de los jugadores tomó otros derroteros, y nuestros personajes quedaron allá, aguardando impacientes a sus avatares del plano terrenal; deseando ser poseídos para insuflarle vida y conducirlos a mil y una aventuras.

Más adelante, le dedicaré alguna entrada a los personajes de esta odisea.

Ellos lo merecen por el bien de la memoria histórica.



martes, 30 de abril de 2013

El renacer de una leyenda (2ª parte)

Directo al grano:
Ficha del personaje
"Durante todas estos años compartí mi vida con Jhon Mackleiton, un joven de mi misma edad, protegido de mi padre. Éramos grandes amigos y pasamos la mayor parte de nuestro tiempo libre cazando en los inmensos terrenos de nuestras casa, práctica en la que destacábamos con diferencia, pues parecíamos tener una especie de sentido especial. Su pasado era turbio y tórrido; su padre era íntimo de mi padre pero apenas lo veíamos. Mackleiton decidió ingresar, a diferencia de mí, en una academia militar donde rápidamente destacó en el cuerpo de Francotiradores (EFA-English Francotirator Army). Nuestra amistad estaba unidad marcada por unos lazos muy fuertes, pero sus cada vez más frecuentes misiones nos hicieron separarnos durante un algún tiempo. Para cuando estalló la II Guerra Mundial, y los nazis invadieron Francia, yo había decidido luchar por la libertad y mis ideales de caballero. La maquinaria bélica alemana era imparable y parecía  que el mundo sucumbiría ante la bota alemana. Fue cuando mi padre dijo que había llegado el momento de enfrentarme a mi destino y de revelarme la verdad.
 En tan solo dos horas me contó que él era el "ghoul" de un vampiro, seres que como yo creía saber, existían desde tiempo inmemoriales, aunque con unas raíces, sociedad y cultura totalmente desconocidos para mí. Me puso al día sobre lo básico y lo necesario por saber de los vampiros. Nos dirigíamos hacia el Thor y allí encontré una pequeña comitiva de siete personas preparadas para un extraños ritual. Mi padre dijo que ami misión serías defender el mundo de la vanidad, de la corrupción y del poder del mal. Me convertiría ne una vampiro para amplificar mi poder y mi inteligencia, solo así tendría las oportunidades necesarias para  luchar. Me dio un abrazo y dijo que nos veríamos dentro un rato.
Aquí comienza todo
La comitiva se identificó como parte del clan Tremere, guardianes de innumerables secretos. Pertenecían a la Orden de los Caballeros de San Jorge y eran los protectores del Libro Sagrado de Nod. En sus manos, estaba la defensa del arma más peligrosa de los vampiros. Su misión consistía en defender el Libro de las malas manos con alma y cuerpo, aunque en ello encontrásemos la llamadas Muerte Definitiva. Recité el Código del clan y antes de pestañear ya era uno de ellos. Noté como la fuerza bullía en mi interior. Dijeron que mi primera misión sería luchar contra las tropas hitlerianas para frenar su ambición; ya que al parecer Hitler era un ghoul de un poderoso vampiro de aún sin identificar que ansiaba obtener el Libro de Nod. Por último dijeron que no estarías solo, a la salida me encontraría con un viejo conocido y que posiblemente decida ayudarme en la misión.
 Efectivamente, a la salida del Thor, pude ver a Mackleiton, pero al igual que yo, había cambiado. Sin saber como, podía identificar a los humanos y a los vampiros. Su mirada delató que él estaba igual de sorprendido que yo. Cuando nos abrazamos supimos que ambos podríamos conseguir todo lo que quisiésemos, que conjuntamente, podríamos formar un dúo indestructible. Y así fue, durante un año estudiamos el significado de nuestra nueva vida y entrenamos exhaustivamente para formar un dúo mortal. En mi 1942 marchamos hacia Europa para luchar contra una amenaza creciente. Todo marchó bien, nuestro único percance fue, una escuadra de Garou (así se llaman a los hombres lobos en nuestro mundo) que nos encontramos en los bosque de Austria. Durante la confrontación matamos a 3 de los hombres lobos, yo perdí un brazo que regeneré rápidamente, gracias a un cuarto Garou herido; bebí toda su sangre, y adquirí el extraño poder de acelerar mis acciones hasta una velocidad sorprendente incluso para un vampiro.
 Desde la derrota de Hitler, todo has ido bien, pero ahora las cosas vuelven a complicarse. Los Matusalenes se remueven de su letargo y algunos Nicktuku parecen haber despertado, las rencillas entre las dos sectas se agravan y las leyendas, mitos o realidades de la inminente Gehena, crispan los nervios de todos los vampiros.
Parece ser que hasta ahora la fortuna nos a sonreído a Mackleiton y a mí, pero cada día es una lucha por la supervivencia en un Mundo de Tinieblas. 
Descripción de la Taumaturgia


















Ahí dejo escrito a grandes personajes. Ilusiones compartidas en el espacio y en el tiempo; a la espera de ser retomadas, o utilizadas en alguna otra aventura, bien rolera o bien real. Protagonistas de sueños, personajes  ajados por el tiempo, pero que sin duda, aún mantienen vivo el deseo de encontrarse y luchar, una última batalla.





miércoles, 3 de abril de 2013

El renacer de una leyenda

Libro del Narrador y Complemento
Una vez jugada la primera partida de Vampiro: la Mascarada y haber "medio-entendido" la dinámica de juego, digamos que nos dispusimos a jugar una partida oficial, desde cero, con una amnistía total de todos los errores, desplantes, descortesías y barbaridades que cometimos en la anterior crónica; frutos de nuestra más absoluta ignorancia y falta del toque sutil que requiere ser un personaje, de un mundo, movido por el subterfugio y las complejas conspiraciones dentro de mentiras, adornadas con una pizca de verdad y perfilada con rumores...

Nuestro Destino
Me propuse reutilizar a mi primer personaje, Corso; pero decidí que el clan Tremere era más adecuado para mi arquetipo. Normalmente cuando realizamos la ficha del personaje, el máster suele entregarnos algunos puntillos de regalo si le damos un buen trasfondo al personaje y existe cierta justificación de los atributos y habilidades que posee. Para ello solíamos escribir una pequeña historia del pasado del personaje hasta que este se convertía en Vástago, renaciendo como un poderoso ser sobrenatural, liderando entre las sombras los devenires de la historia humana.

Aquí dejo la historia integra (rescatada de una carpeta con una capa de polvo de 4 cm. que estaba en mi cuarto de Córdoba) que a mis 17 añitos le dejé a Elminster, con anacronismos y errores incluidos:

"Fue quizás la fe lo que me ha salvado y lo que me ha dado fuerzas para seguir adelante. 
Nunca me he echado atrás, nunca he cedido ni un solo paso; he tenido un férreo control de cada una de mis acciones en la búsqueda de algo más... Y esta testarudez fue el camino de mi perdición, el camino de un mundo hard-core, un mundo en el que siento la imperativa llamada de la sangre, de la llamada Vitae.

Ya ha pasado cerca de un siglo desde mi abrazo, una conversión que me llevó a odiarme por mi repugnante condición pero a la vez, una sacrificio que agradezco pues, por una vez en mi vida, lo que una vez estuvo en mi contra, ahora es mi aliado. El tiempo. 

Mi nombre es Corso Odarglov, nací en Glanstombury, una pequeña cuidad de Inglaterra en el 1915, en una casa no muy lejos del Thor; lugar, que como cuentan las leyendas, parecer ser el lugar de reposo de Ginebra, la esposa del Rey Arturo. Fui criado por mi padre, ya que mi madre falleció al dar a luz. Mi padre era una historiador, un arqueólogo de la vedad, como el solía decir; prueba de ello es la enorme biblioteca de la que hoy día dispongo. Mi padre era sin lugar a dudas la persona que más conocía acerca de leyendas como el Santo Grial, la Sang Real, los cultos creados bajo su amparo, el orden del Temple, la masonería, el Priorato de Sión, Illuminatis... De la misma manera conocía innumerables coincidencias, como el número de la divina proporción, Fhi; o el significado de los rituales de diferentes culturas como el Vudú, con sus correspondientes Loas, por nombrar alguna de sus curiosidades. Era un auténtico humanista.
Añadir leyenda
Yo intenté seguir su ejemplo, orgulloso de mi padre, y para orgullo de mi padre. Intente superar a mi maestro y a pesar de todo, siempre había una nueva meta que superar. A diferencia de él, me licencia en Biología e Historia. Heredé su inteligencia y curiosidad por saber más y más, pues terminé las carreras en la mitad de tiempo. Me ofrecieron trabajo en la universidad, pero lo rechacé. Gracias a las rentas de mi padre, pude dedicarme a lo que realmente me importaba, el estudio y el conocimiento de lo oculto. 

No me fue difícil superar a mi padre, pues evidentemente, él me enseño todo el trabajo de su vida, sumándole mi voraz apetito por la lectura, potenció mis conocimientos a cotas muy elevadas. Mi padre, perfecto conocedor de los idiomas, me enseñó español y francés, lugares que visitamos con frecuencia para completar mi aprendizaje. Mi constante búsqueda de información y juventud me dio la soltura necesaria para desenvolverme con ordenadores. 
Los estudios de mi padre, le hicieron una persona afamada por sus conocimientos, hasta tal punto que consiguió el título de Sir por la Madre Reina. A mis 20 años y gracias a la notoriedad de mi padre, yo ya formaba parte de la "nobleza" inglesa, con el grado de Sir. En este momento las cosas empezaron a truncarse...
Según mi padre, tener este título significaba comportarse como tal y aprender nuevos conceptos hasta ahora desconocidos para mí, como por ejemplo, el manejo de una espada... Como podéis comprobar, mi padre ha sido un tradicionalista; o la estúpida idea de un código de comportamiento, según él, básico para un Caballero. Nunca entendí porque, pero mi padre le dio muchísima importancia a este aspecto de mi vidas y se comportó con rigurosidad y perseverancia para que comprendiese lo que esto significaba."

Hasta aquí llega la primera parte de la historia, narrando el origen del personaje; en la siguiente entrada revelaré el final de la historia.








domingo, 17 de marzo de 2013

Un vampiro austriaco de paso

Portada del manual
"El aire gélido azotaba mi insensible cuerpo mientras el olor de la albufera del río Guadalquivir a su paso por Córdoba impregnaba mi olfato. Córdoba. Ciudad califal, rica en cultura, vasta en conocimientos, y enormemente tradicional, para la cultura de los Vástagos."

Así comenzó mi primera partida de rol. La recuerdo ahora con un romanticismo impropio. Al igual que recuerdo la primera conversación que mantuve con mi buen amigo (de aquí en adelante lo llamaré Elminster) sobre juegos de rol. El mismo, que "insidiosamente" me introdujo el la literatura fantástica, también abrió mi mente a los juegos interpretativos. Elminster me dejó el libro básico para conocer los entresijos del juego. ¡Y vaya si había entresijos...! Tradiciones, habilidades, clanes, disciplinas y mucho trasfondo que otorgaba la riqueza característica de este juego.

Los más interesante era la elección de un clan. Una vez conocidos, rápidamente te identificas con uno de ellos, ya que de alguna manera, tú personalidad estaba plasmada en ese arquetipo propuesto con tal maestría... Y por mucho que quisieras reinventarte o huir de vida cotidiana siempre acabas eligiendo un personaje que compartirá contigo un talante, una doctrina y una forma de vida.
Los secretos de la Taumaturgia

En mi primera partida a Vampiro: La Mascarada. Mi personaje fue un austriaco erudito llamado Corso, recuerdo hasta el apellido, Ordaglov. Era un Tzimisce solitario, de sobrias, pero acertadas palabras, dominado por el sentido común y con el extraño don de la paciencia; obsesionado en adquirir conocimientos y sabiduría. Con un interés particular de acceder a conocimientos taumatúrgicos y a todo lo hermético y desconocido que esta nueva cultura ofrecía.

Nuestro querido Master (Elminster) propuso comenzar la historia en Córdoba, para posteriormente pasearnos por media Europa en busca de un sádico Tremere, antiguo miembro de la primogenitura y ex colaborador del príncipe (y conocedor de una extraña hechicería llamada Koldúnica). En esta aventura se incorporó un destacado Ventrue de corte elegante y rancia altanería, no recuerdo su nombre, pero si su carácter. (Respecto al jugador que encarnaba este personaje, le debo al varias entradas al blog, y a partir de ahora le llamaré Keilen... Keilen Angarath, en honor a múltiples aventuras que compartimos y que compartiremos). Hubo más personajes, una Tremere, Lilith; recuerdo vagamente a un Brujah y quizás ¿una Toreador o Lasombra? ¡Ufff! Quizás lo contraste más adelante...

Lo que no es necesario contrastar son las mágicas tardes que teatralizábamos trazando planes para detener a una banda, planeando una atraco a un casino, abordando un barco lleno de matones o cazando ganado en los pub y por supuesto... Manteniendo las clásicas intrigas personales entre nosotros para satisfacer nuestra megalomanía y mantenernos siempre por encima del otro. Todo esto acompañado de risas y de las primeras coronitas de nuestra vida.

Dados de rol

Aquí voy a dejarlo, pero prometo que más adelante intentaré relatar algunas de nuestras hazañas más notorias, para bien... o para mal. Puede que incluso pida ayuda para hacerlo.







"¡Bienvenido, mil veces bienvenido! Me siento honrado de que por una noche hayamos podido dejar a un lado las necias rivalidades de la Yihad, de que hayas podido venir bajo mi techo con espíritu de... ¿eh? ¿Cómo? ¡Ahh... ese ruido! ¡Una nadería! ¡Nada de que preocuparte, querido huésped!"







miércoles, 20 de febrero de 2013

A continuación llegó la... ¿oscuridad? [2 parte]

Drizzt lucha contra los azotamentes [El Exilio]
Terminé La morada y llegó el turno de los dos siguientes; además los pedí seguidos, no podría quedarme con la tensión de saber que le ocurriría a mi héroe. Fue pues el turno de El exilio y El refugio.

Estas lecturas me hacen revivir curiosos personajes... Belwar el Svirneblis, manco de ambas manos, el encuentro con unos humanoides llamados ilitas, o azotamentes, con poderes psiónicos (alucinantes), Montolio (druida ciego que acoge a Drizzt) y como no, su pantera planaria Guenhwyvar.

Perseguido por su familia y acosado por el ser más querido por Drizzt, su maestro de armas Zaknafein, ahora convertido en un semimuertoviviente, por la madre de nuestro héroe de ojos color espliego. Que agónica e intensa lectura, deseando resolver sus pesares y luchas tanto internas como externas.

Finaliza ésta apasionante trilogía con El refugio. Drizzt sale a la superficie y consigue ver la luz del sol, aunque con bastantes dificultades y contradioses. Destaco el momento en el que descubre que hay más deidades en el panteón de los Reinos Olvidados, que los dioses pueden ser misericordiosos y lo más importante, es libre de elegirlos. Remata el libro la aparición del carismático enano, Bruenor, aliado incondicional de Drizzt y coprotagonista de la mayoría de sus novelas y una niñita que dará mucho de que hablar en el futuro.

Son gratos recuerdos. Cuando disponía de tiempo para leer y soñar... aún lo sigo haciendo, pero parece que una parte de mi quedó anclada en ese momento de máximo gozo. Con total seguridad, porque tales momentos conforman mi persona y abrieron las puertas de un mundo desconocido para mi.


Las aventuras se extiende a lo largo de todo Faerum [El Refugio]