miércoles, 20 de febrero de 2013

A continuación llegó la... ¿oscuridad? [2 parte]

Drizzt lucha contra los azotamentes [El Exilio]
Terminé La morada y llegó el turno de los dos siguientes; además los pedí seguidos, no podría quedarme con la tensión de saber que le ocurriría a mi héroe. Fue pues el turno de El exilio y El refugio.

Estas lecturas me hacen revivir curiosos personajes... Belwar el Svirneblis, manco de ambas manos, el encuentro con unos humanoides llamados ilitas, o azotamentes, con poderes psiónicos (alucinantes), Montolio (druida ciego que acoge a Drizzt) y como no, su pantera planaria Guenhwyvar.

Perseguido por su familia y acosado por el ser más querido por Drizzt, su maestro de armas Zaknafein, ahora convertido en un semimuertoviviente, por la madre de nuestro héroe de ojos color espliego. Que agónica e intensa lectura, deseando resolver sus pesares y luchas tanto internas como externas.

Finaliza ésta apasionante trilogía con El refugio. Drizzt sale a la superficie y consigue ver la luz del sol, aunque con bastantes dificultades y contradioses. Destaco el momento en el que descubre que hay más deidades en el panteón de los Reinos Olvidados, que los dioses pueden ser misericordiosos y lo más importante, es libre de elegirlos. Remata el libro la aparición del carismático enano, Bruenor, aliado incondicional de Drizzt y coprotagonista de la mayoría de sus novelas y una niñita que dará mucho de que hablar en el futuro.

Son gratos recuerdos. Cuando disponía de tiempo para leer y soñar... aún lo sigo haciendo, pero parece que una parte de mi quedó anclada en ese momento de máximo gozo. Con total seguridad, porque tales momentos conforman mi persona y abrieron las puertas de un mundo desconocido para mi.


Las aventuras se extiende a lo largo de todo Faerum [El Refugio]







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