domingo, 17 de marzo de 2013

Un vampiro austriaco de paso

Portada del manual
"El aire gélido azotaba mi insensible cuerpo mientras el olor de la albufera del río Guadalquivir a su paso por Córdoba impregnaba mi olfato. Córdoba. Ciudad califal, rica en cultura, vasta en conocimientos, y enormemente tradicional, para la cultura de los Vástagos."

Así comenzó mi primera partida de rol. La recuerdo ahora con un romanticismo impropio. Al igual que recuerdo la primera conversación que mantuve con mi buen amigo (de aquí en adelante lo llamaré Elminster) sobre juegos de rol. El mismo, que "insidiosamente" me introdujo el la literatura fantástica, también abrió mi mente a los juegos interpretativos. Elminster me dejó el libro básico para conocer los entresijos del juego. ¡Y vaya si había entresijos...! Tradiciones, habilidades, clanes, disciplinas y mucho trasfondo que otorgaba la riqueza característica de este juego.

Los más interesante era la elección de un clan. Una vez conocidos, rápidamente te identificas con uno de ellos, ya que de alguna manera, tú personalidad estaba plasmada en ese arquetipo propuesto con tal maestría... Y por mucho que quisieras reinventarte o huir de vida cotidiana siempre acabas eligiendo un personaje que compartirá contigo un talante, una doctrina y una forma de vida.
Los secretos de la Taumaturgia

En mi primera partida a Vampiro: La Mascarada. Mi personaje fue un austriaco erudito llamado Corso, recuerdo hasta el apellido, Ordaglov. Era un Tzimisce solitario, de sobrias, pero acertadas palabras, dominado por el sentido común y con el extraño don de la paciencia; obsesionado en adquirir conocimientos y sabiduría. Con un interés particular de acceder a conocimientos taumatúrgicos y a todo lo hermético y desconocido que esta nueva cultura ofrecía.

Nuestro querido Master (Elminster) propuso comenzar la historia en Córdoba, para posteriormente pasearnos por media Europa en busca de un sádico Tremere, antiguo miembro de la primogenitura y ex colaborador del príncipe (y conocedor de una extraña hechicería llamada Koldúnica). En esta aventura se incorporó un destacado Ventrue de corte elegante y rancia altanería, no recuerdo su nombre, pero si su carácter. (Respecto al jugador que encarnaba este personaje, le debo al varias entradas al blog, y a partir de ahora le llamaré Keilen... Keilen Angarath, en honor a múltiples aventuras que compartimos y que compartiremos). Hubo más personajes, una Tremere, Lilith; recuerdo vagamente a un Brujah y quizás ¿una Toreador o Lasombra? ¡Ufff! Quizás lo contraste más adelante...

Lo que no es necesario contrastar son las mágicas tardes que teatralizábamos trazando planes para detener a una banda, planeando una atraco a un casino, abordando un barco lleno de matones o cazando ganado en los pub y por supuesto... Manteniendo las clásicas intrigas personales entre nosotros para satisfacer nuestra megalomanía y mantenernos siempre por encima del otro. Todo esto acompañado de risas y de las primeras coronitas de nuestra vida.

Dados de rol

Aquí voy a dejarlo, pero prometo que más adelante intentaré relatar algunas de nuestras hazañas más notorias, para bien... o para mal. Puede que incluso pida ayuda para hacerlo.







"¡Bienvenido, mil veces bienvenido! Me siento honrado de que por una noche hayamos podido dejar a un lado las necias rivalidades de la Yihad, de que hayas podido venir bajo mi techo con espíritu de... ¿eh? ¿Cómo? ¡Ahh... ese ruido! ¡Una nadería! ¡Nada de que preocuparte, querido huésped!"







miércoles, 20 de febrero de 2013

A continuación llegó la... ¿oscuridad? [2 parte]

Drizzt lucha contra los azotamentes [El Exilio]
Terminé La morada y llegó el turno de los dos siguientes; además los pedí seguidos, no podría quedarme con la tensión de saber que le ocurriría a mi héroe. Fue pues el turno de El exilio y El refugio.

Estas lecturas me hacen revivir curiosos personajes... Belwar el Svirneblis, manco de ambas manos, el encuentro con unos humanoides llamados ilitas, o azotamentes, con poderes psiónicos (alucinantes), Montolio (druida ciego que acoge a Drizzt) y como no, su pantera planaria Guenhwyvar.

Perseguido por su familia y acosado por el ser más querido por Drizzt, su maestro de armas Zaknafein, ahora convertido en un semimuertoviviente, por la madre de nuestro héroe de ojos color espliego. Que agónica e intensa lectura, deseando resolver sus pesares y luchas tanto internas como externas.

Finaliza ésta apasionante trilogía con El refugio. Drizzt sale a la superficie y consigue ver la luz del sol, aunque con bastantes dificultades y contradioses. Destaco el momento en el que descubre que hay más deidades en el panteón de los Reinos Olvidados, que los dioses pueden ser misericordiosos y lo más importante, es libre de elegirlos. Remata el libro la aparición del carismático enano, Bruenor, aliado incondicional de Drizzt y coprotagonista de la mayoría de sus novelas y una niñita que dará mucho de que hablar en el futuro.

Son gratos recuerdos. Cuando disponía de tiempo para leer y soñar... aún lo sigo haciendo, pero parece que una parte de mi quedó anclada en ese momento de máximo gozo. Con total seguridad, porque tales momentos conforman mi persona y abrieron las puertas de un mundo desconocido para mi.


Las aventuras se extiende a lo largo de todo Faerum [El Refugio]







sábado, 29 de diciembre de 2012

A continuación llegó la... ¿oscuridad? [1 parte]

Portada del libro que me prestaron
Fue hace 10 años aproximadamente, cuando un buen amigo mío (el cual se merece una generosa entrada en este blog), fue poco a poco introduciéndome en los Reino Olvidados.

Durante mis años de estudio en el instituto, mi amigo me ofreció altruistamente un libro, para evitar utilizar más horas de lo debido estudiando, claro. La morada (primer libro de la trilogía del Elfo Oscuro). Apenas me duró dos días, lo devoré con el ansia de conocer más y más sobre la matriarcal cultura de los drows, sobre los dilemas morales del protagonista, las apasionantes intrigas palaciegas a la luz de las sombras...

Seguí los pasos de Drizzt (protagonista de la novela), su nacimiento en un baño de sangre familiar, sus comienzos con la matrona Malicia, sus megalómanas hermanas Briza y Vierna, su hermano Dinin y su mentor... Zaknafein. Recuerdos vividos son la elección de las cimitarras, las enseñanzas en la academia (los hechiceros Masoj y el Sin Rostro), la incursión a la superficie para asesinar elfos, la culpa y el deseo de redimirse, la guerra entre casas, y la huida de Drizzt, en la búsqueda de un lugar en el que encajar, en el que la maldad, el odio y la ambición propuesta por la diosa drow Lloth, no sean constantes como una bocanada de aire.

Gozo, es la palabra que define esa plácida lectura y posteriormente sorpresa al saber que la cosa no terminaba ahí. A ese libre le siguieron dos más, y tres más... hasta finalizar toda su historia con la friolera de 20 libros.

Recuerdos felices en los que conocí a mi primer héroe. Desde luego perdura en mi memoria este encuentro tan profundo en la fantasía concretada en los Reinos Olvidados (y para mi no existe otro tipo de Alta Fantasía como esta). Esto abrió puertas, puertas que a pesar de mi edad siguen entreabiertas con el anhelo de reencontrarme con ese mundo.
Portada del libro que actualmente poseo





martes, 25 de diciembre de 2012

Y al principio... fue este intento

No sé bien por donde empezar, ni siquiera sé muy bien que pretendo con este blog. ¿Será quizás una válvula de escape, o una catarsis del mundo estresante al que me veo (voluntariamente y apasionadamente) sometido? Posiblemente lo utilice como una forma de evadirme de lo real y sumergirme en un lugar maravilloso y que tanto ansío volver; pero que la edad y los avatares diarios me alejan más y más de ese lugar soñado.

Con esta aséptica introducción pretendo iniciarme en el mundo bloguero. Proponiéndome, por un lado, bucear en los recónditos lugares del desván de mi memoria para rescatar aquello que me ha hecho la persona que hoy soy y tal vez así reanimar a ese jovenzuelo que una vez fui y (reconozco) sigo siendo, pero algo anquilosado y demasiado institucionalizado. Y por otro lado, cultivar el arte de la escritura, porque siempre lo he deseado, pero nunca me he atrevido.

Heavy metal, literatura fantástica, ciencia ficción, cine, rol, videojuegos, educación, pastoral cristiana... diverso y múltiple (posiblemente sin orden, ni constancia) serán las entradas al blog, pero bueno, como última propuesta que me hago a mi mismo, este blog será para reafirmar mi personalidad y descargar tensiones y pesares. Será un lugar donde las preocupaciones quedarán fuera. 

Visitaré de nuevo Faerun... bienvenido pues.