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| Portada del manual |
"El aire gélido azotaba mi insensible cuerpo mientras el olor de la albufera del río Guadalquivir a su paso por Córdoba impregnaba mi olfato. Córdoba. Ciudad califal, rica en cultura, vasta en conocimientos, y enormemente tradicional, para la cultura de los Vástagos."
Así comenzó mi primera partida de rol. La recuerdo ahora con un romanticismo impropio. Al igual que recuerdo la primera conversación que mantuve con mi buen amigo (de aquí en adelante lo llamaré Elminster) sobre juegos de rol. El mismo, que "insidiosamente" me introdujo el la literatura fantástica, también abrió mi mente a los juegos interpretativos. Elminster me dejó el libro básico para conocer los entresijos del juego. ¡Y vaya si había entresijos...! Tradiciones, habilidades, clanes, disciplinas y mucho trasfondo que otorgaba la riqueza característica de este juego.
Los más interesante era la elección de un clan. Una vez conocidos, rápidamente te identificas con uno de ellos, ya que de alguna manera, tú personalidad estaba plasmada en ese arquetipo propuesto con tal maestría... Y por mucho que quisieras reinventarte o huir de vida cotidiana siempre acabas eligiendo un personaje que compartirá contigo un talante, una doctrina y una forma de vida.
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| Los secretos de la Taumaturgia |
En mi primera partida a Vampiro: La Mascarada. Mi personaje fue un austriaco erudito llamado Corso, recuerdo hasta el apellido, Ordaglov. Era un Tzimisce solitario, de sobrias, pero acertadas palabras, dominado por el sentido común y con el extraño don de la paciencia; obsesionado en adquirir conocimientos y sabiduría. Con un interés particular de acceder a conocimientos taumatúrgicos y a todo lo hermético y desconocido que esta nueva cultura ofrecía.
Nuestro querido Master (Elminster) propuso comenzar la historia en Córdoba, para posteriormente pasearnos por media Europa en busca de un sádico Tremere, antiguo miembro de la primogenitura y ex colaborador del príncipe (y conocedor de una extraña hechicería llamada Koldúnica). En esta aventura se incorporó un destacado Ventrue de corte elegante y rancia altanería, no recuerdo su nombre, pero si su carácter. (Respecto al jugador que encarnaba este personaje, le debo al varias entradas al blog, y a partir de ahora le llamaré Keilen... Keilen Angarath, en honor a múltiples aventuras que compartimos y que compartiremos). Hubo más personajes, una Tremere, Lilith; recuerdo vagamente a un Brujah y quizás ¿una Toreador o Lasombra? ¡Ufff! Quizás lo contraste más adelante...
Lo que no es necesario contrastar son las mágicas tardes que teatralizábamos trazando planes para detener a una banda, planeando una atraco a un casino, abordando un barco lleno de matones o cazando ganado en los pub y por supuesto... Manteniendo las clásicas intrigas personales entre nosotros para satisfacer nuestra megalomanía y mantenernos siempre por encima del otro. Todo esto acompañado de risas y de las primeras coronitas de nuestra vida.
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| Dados de rol |
Aquí voy a dejarlo, pero prometo que más adelante intentaré relatar algunas de nuestras hazañas más notorias, para bien... o para mal. Puede que incluso pida ayuda para hacerlo.
"¡Bienvenido, mil veces bienvenido! Me siento honrado de que por una noche hayamos podido dejar a un lado las necias rivalidades de la Yihad, de que hayas podido venir bajo mi techo con espíritu de... ¿eh? ¿Cómo? ¡Ahh... ese ruido! ¡Una nadería! ¡Nada de que preocuparte, querido huésped!"